Roma no fue construida en un día, pero estaban colocando ladrillos cada hora.

John Heywood era un dramaturgo inglés que vivió hace cientos de años. Hoy, Heywood es conocido por sus poemas, proverbios y obras de teatro. Pero más que cualquier otro trabajo, son sus frases que lo han hecho famoso.

Por ejemplo, aquí hay algunos dichos populares que se han atribuido a Heywood…

“Fuera de la vista, fuera de la mente.”

“Mejor tarde que nunca.”

“Cuanto más, mejor.”

“Muchas manos hacen trabajo liviano.”

Y hay una frase de Heywood que es particularmente interesante cuando se trata de construir mejores hábitos:

“Roma no fue construida en un día.”

Solo ponga un ladrillo

Normalmente, la gente usa la frase “Roma no se construyó en un día” para recordar a alguien del tiempo necesario para crear algo grande.

Y es verdad. Se necesita tiempo – a veces años – para dominar una habilidad, artesanía o hábito. Y aunque es bueno mantener la perspectiva de sus sueños, creo que es mejor recordar el otro lado de esta historia:

Roma no fue construida en un día, sino que estaban poniendo ladrillos cada hora.

El problema es que puede ser muy fácil sobrestimar la importancia de construir un  Imperio Romano y subestimar la importancia de poner otro ladrillo. Es sólo otro ladrillo. ¿Por qué preocuparse por ello? Es mucho mejor pensar en el sueño de Roma.

En realidad Roma es sólo el resultado, los ladrillos son el sistema. El sistema es mayor que el objetivo. Centrarte en tus hábitos debe ser más importante que preocuparte por los resultados.

Por supuesto, no hay nada necesariamente impresionante sobre la colocación de un ladrillo. No es una cantidad fantástica de trabajo. No es una gran hazaña de fuerza, resistencia o inteligencia. Nadie va a aplaudir por ello….

…Pero poniendo un ladrillo todos los días, año tras año? Así es como construyes un imperio.

Tu puedes comenzar con algo pequeño e ir concentrándote en mejorar un poco cada día. No tienes que construir todo lo que quieres hoy, pero tienes que encontrar una manera de poner otro ladrillo día tras día hasta cumplir tu objetivo, meta, sueño o como le quieras llamar y así al lograrlo, vuelves a comenzar algo nuevo e importante para ti.

No puedes saber si esa es la persona correcta para  el resto de tu vida, si antes no vives una serie de sucesos por un cierto tiempo que te den muestra de lo que es esa persona.

No puedes tener una gran empresa, si antes y con constancia le permites a esa idea que un día tuviste, ir poco a poco transformándose  en lo que anhelabas que fuera, considerando especialmente que hacer clientes no fácil y retenerlos es aún más difícil. Por muy estratégico, planeador y creativo que seas, los clientes que necesitas para mantener tu negocio no llegarán en un solo día y a veces se demorarán más de lo  calculado según el riesgo de emprender.

Y hasta  para viajar necesitas tiempo para organizarte sin importar lo muy mochilero, aventurero y guerrero de viajes sea.

Y yo personalmente, te cuento que este articulo que estás leyendo es precisamente parte del contenido que diariamente se debe publicar para llegar hacer el  proyecto digital que pretendemos que sea  Palabremos, además este emprendimiento antes ha tenido  unos considerables fallidos intentos, pero tales experiencias bastante nos han servido  pues ahora tenemos más claridad en las metas propuestas a conquistar. 😉

Respetando derechos de autor, este artículo tomado y adaptado de Jeam Clear.

Gracias por visitarnos y  por leer este artículo. ¡Puro Love!

Posdata.

Para que te animes a comprometerte con tus causas importantes en tu vida,  te dejo estos Links que pueden ser de tu interés 😉

Estás viviendo una vida urgente o una vida importante 

Cómo hacer de la motivación un hábito