El impacto que tiene rodearse de personas positivas en tu vida

Hace poco inicie uno de mis artículos preguntando ¿Cuantas personas han marcado tu vida? Lo escribí con un objetivo específico y era mostrar el impacto que tienen las personas en el desarrollo de nuestras vidas. Como aprendemos de cada una y las experiencias alrededor de ellas.

Hoy desprendiendome un poco de mi rol, quiero compartir una pequeña historia, una historia personal llena de enseñanza, y que tiene como protagonista a una persona muy especial. No la referenciare pero quizás ella cuando lo lea se dará cuenta que inevitablemente tiene su nombre.

No soy muy dada a expresarme y exteriorizar mis sentimientos. Me caracterizó por tener un temperamento fuerte pero sin duda esta es una oportunidad de hacer fluir y poner a flote aquellos pensamientos que muchas veces dejamos reprimidos en el cuarto del olvido de nuestros corazones.

La primera mala impresión

Recuerdo muy bien como la conocí y aunque no fue en las mejores condiciones, dada mi mala aptitud. Diferente a la primera impresión que tuvo sobre mi (que fue muy mala, lo acepto ) yo me llevé una impresión agradable. Aunque no estábamos en nuestra tierra (como llamamos cariñosamente a nuestro país) el ambiente era de hermandad y muy acogedor. Para ser sincera Brasil es un país bastante hospitalario con gente muy cálida y amigable. Estábamos de bloco(fiestas populares) cachaça, baile y mucha energía. Mis 23 años me ayudaban mucho. Recuerdo el sonido de los tambores, las sonrisas de la gente, se respiraba alegría, se respiraba vida. Y yo estaba allí. No podía pedirle más a la vida. Era mi momento.

La vida es una bendición!! Rompe reglas, ama sin miedos y diviértete

la segunda buena impresión

A la mañana siguiente seguí con mi itinerario, mi intercambio me daba la posibilidad de laborar en una empresa de tecnologías, aprender un poco de portugués y realizar labores con la organización de intercambio(AIESEC). Estaba viviendo la experiencia de mi vida y me lo estaba gozando. Cada día me despertaba y registraba en mi mente cada detalle, no quería pasar desapercibido nada. Cada saludo, cada gesto, lo guardaba en mi como un tesoro invaluable.

Pasaron los días y casualmente me encontré a la intercambista Colombiana acompañada de su host (persona guía durante el intercambio), departimos unas horas y fue ahí donde iniciamos una amistad llena de anécdotas, historias y grandes aventuras.

Las semanas que logramos compartir fueron  suficientes para crear un lazo fuerte y constante. No solo fue el inicio de una bonita amistad, sino también un proyecto de vida. Un proyecto de vida que hoy nos hace seguir por un sendero desconocido pero con una mentalidad positiva y un objetivo especifico.

La vida te pone a las personas indicadas en tu camino y aunque no logras comprenderlo en el momento, el tiempo te enseña a valorar y apreciar cada una de las experiencias.

Hoy pienso que gracias a ella, nuestro proyecto sigue en pie. Su energía positiva y sus ganas me han levantado muchas veces que creí desistir. Definitivamente hay personas que con su energía y su buena vibra te cambian el día (Pienso que en su vida pasada fue hippie o algo asi heheheh :D) he aprendido mucho de ella y su forma de ver la vida.  Es para mi un gran ejemplo, gracias a su perseverancia y energía constante. Ahora un poco mas lejos, aun seguimos creyendo y aunque existen millones de obstáculos, estamos ahí para afrontarlos e ir avanzando.