¿Qué se requiere realmente para el éxito?

Durante más de un año, entrené con la gente de Columbus Weightlifting.

Uno de nuestros levantadores, Heather, se unió al equipo y no tenía un par de zapatos para levantamiento de pesas. Entonces, tomó prestados unos que  estaban bastante desgatados y tenían el  cuero rajado. Tenían más de 10 años. Durante meses, entré en el gimnasio y allí estaba Heather, trabajando con esos zapatos viejos y repugnantes.

¿Que pasó?

Ella calificó para competir en los Campeonatos Nacionales, pese a tener penosos  zapatos

Resultados como ese sirven como un recordatorio de lo que realmente se requiere para el éxito.

Piensa en todas las cosas que se supone se  necesita para tener éxito:  las credenciales “correctas”, las experiencias “correctas”, el grado “correcto”: ¿cuánto valen realmente esas cosas? ¿Cuánto de esto se requiere para tener éxito?

Perder el tiempo en el último 10%

Nos encanta obsesionarnos con tácticas y estrategias que hacen el último 10% de diferencia.

Por ejemplo: ¿No tuvo un buen entrenamiento?

Bueno, entonces, debatiremos todas las razones que no te lo permitieron. Tal vez necesitas tomar tu batido de proteína 30 minutos después de entrenar en vez de 60 minutos. Quizás necesites un mejor par de zapatos. O un cinturón. O una camisa que absorba el sudor. O las mangas de las rodillas.

¡Lo increíble es que estas son cosas en las que realmente perdemos el tiempo! He escuchado todas esas excusas locas mencionadas en las conversaciones.

¿Por qué? Porque es más fácil perder el tiempo debatiendo sobre lo que se debería hacer en  el último 10% para mejorar totalmente en vez de valorar más  lo que se hace, lo que se domina  en el  90% de practica. Es más fácil afirmar que necesitas un plan de dieta mejor o una nueva plantilla de entrenamiento o equipo diferente de lo que es admitir que lo que realmente necesita es no perder un entrenamiento durante los próximos seis meses.

Esta misma idea es válida para las dietas y la nutrición, los negocios y el espíritu empresarial, la escritura y el arte, y prácticamente cualquier otro esfuerzo que intentemos. Queremos estrategias que escalen. Queremos tácticas que estén optimizadas. Pero, finalmente, te das cuenta de que la mayor diferencia entre el éxito y el fracaso proviene de dominar los fundamentos.

  • Tal vez una computadora más rápida hará de Stephen King un mejor escritor … porque ya domina los fundamentos de la escritura todos los días.
  • Tal vez el momento óptimo para comer hará que un nadador olímpico sea un mejor atleta … porque ya ha dominado los principios básicos de una alimentación saludable y un entrenamiento duro.
  • Tal vez una guitarra mejor hará que Eric Clapton sea un mejor músico … porque ya ha dominado los fundamentos de tocar de manera consistente.

Pero para la mayoría de nosotros, el 10% de optimización final rara vez conducirá a la diferencia que estamos buscando lograr.

La habilidad más grande

Aquí está la mayor habilidad en cualquier esfuerzo: hacer el trabajo.

Sin importar que tan  fácil  sea o no para ti. Sin importar lo bien que te haga ver ese trabajo. Y no solo se trata de  hacer el trabajo cuando te sientas inspirado. Solo  debes siempre  hacer tu  trabajo.

Puede que no seas un escritor brillante, pero si escribes algo cada semana, serás mejor que la mayoría porque estás haciendo el trabajo. 😉

Puede que no seas un atleta increíble, pero si nunca te pierdes los entrenamientos, serás mejor que la mayoría porque estás haciendo el trabajo.

Puede que no sea una persona de negocios inteligente, pero si se asegura de servir a sus clientes todos los días, será mejor que la mayoría porque está haciendo el trabajo.

Y así es para todos y cada uno de los desafíos que enfrentamos. A la gente le encanta empaparse en los detalles, buscar nuevas tácticas y debatir sobre las cosas que hacen una pequeña diferencia. Pero al final del día, la mayor habilidad siempre es hacer el trabajo. Eso es lo que hace la diferencia entre profesionales y aficionados .

Lo que no necesitas

No necesitas una computadora mejor para convertirte en una buena escritora. No necesitas una mejor guitarra para aprender a tocar. No necesitas una cámara mejor para convertirte en un buen fotógrafo. No necesitas más experiencia para convertirte en orador público. No necesita más credenciales para construir un negocio. Y no necesitas zapatos de levantamiento de pesas impresionantes para convertirte en un buen levantador de pesas.

No necesitas nada de eso.

Lo que necesitas es tomar una decisión, establecer un cronograma y comenzar.

Lo que necesitas es hacer el trabajo. 

Respetando derecho de autor, este contenido  tomado  adaptado de  James Clear

Y por ello en Palabremos te invitamos a este reto para que tu vida sea mejor, verdadera, inspiradora, tu propia y autentica vida.  ♥

Día 1 (Uno): El inicio de un largo camino llamado transformación