7 ideas de productividad para una mejor vida laboral.

La mayoría de las estrategias de productividad se centran en la eficiencia a corto plazo: cómo administrar eficazmente la lista de tareas pendientes, cómo realizar más tareas cada mañana, cómo acortar las reuniones semanales y así sucesivamente.

A menudo no nos damos cuenta, sin embargo, hay ciertas decisiones estratégicas que debemos tomar si queremos maximizar nuestra productividad a largo plazo.

Siete pasos simples de ser más productivos cada día.

Paso 1: Administra tu energía, no tu tiempo.

Si tomas un momento para pensar en ello, probablemente te darás cuenta de que  es mejor  hacer ciertas tareas en ciertos momentos.

Así que debes determinar  dos cosas, uno ¿Qué tipo de energía tienes en la mañana?, ¿Tarde?, ¿Noche?  Y segundo determinar qué tareas necesitan más energía  que otras no, para así saber la hora del día más adecuados para realizarlas.

Paso 2: Prepara  todo la noche anterior.

Si solo haces una cosa cada día y luego pasas unos minutos cada noche organizando tu lista de tareas pendientes para el día siguiente.

Por ejemplo; yo  la noche anterior hago un esquema del artículo que voy a escribir al día siguiente, en el cual  desarrollo una lista corta de los elementos más importantes para poder asegurar que haré un escrito completo.

Esta forma de organizarme me toma solo minutos en la  noche y me  ahorra horas al día siguiente. A tí, te podría pasar igual. 

Paso 3: No abras el correo electrónico hasta el mediodía.

Suena simple. Pero es difícil resistirse  y a muchos nos pasa, nos tomamos un tiempo para superar el impulso de abrir la bandeja de entrada, y al final nos damos cuenta de que todo puede esperar unas horas.

Si nos detenemos a pensar, nadie va a enviarnos un correo electrónico sobre una verdadera emergencia (una muerte en la familia, etc.).

Así que olvídate de tu correo electrónico aunque sea solo durante las primeras horas de cada día.

Utiliza  la mañana para hacer lo que es importante en lugar de responder a lo que es “urgente”.

Paso 4: Apaga  el teléfono y déjalo en otro lugar.

O en el escritorio de tu colega. O por lo menos, ponerlo en algún lugar que este fuera de tu vista.

Esto elimina la urgencia de mirar los mensajes de texto, Facebook, Twitter y así sucesivamente.

Esta  simple estrategia  elimina la probabilidad de distraerse  para no perder así tiempo valioso por poner tu atención en un simple entretenimiento.

Paso 5: Trabaja en un lugar fresco.

¿Alguna vez has notado cómo te sientes  en una habitación caliente? Tal vez lento y con pereza.

Bajar la temperatura o moverte a un lugar más fresco es una manera fácil de enfocar tu mente y cuerpo.

Paso 6: Siéntate o ponte de pie.

Cuando te sientas de forma encorvado, tu pecho está en una posición que tu diafragma hace mayor presión contra la parte inferior de tus pulmones, lo que dificulta tu capacidad de respirar con facilidad y profundidad.

Siéntate derecho o levántate y sentirás que puedes respirar más fácil y más completamente.

Como mejor resultado, tu cerebro obtendrá más oxígeno y tú serás capaz de concentrarte mejor.

Paso 7: Desarrolla una rutina previa para comenzar tu día.

Mi rutina de la mañana comienza bebiendo un vaso de agua fría. Algunas personas comienzan su día con diez minutos de meditación. Del mismo modo, tú debes tener un  ritual con el que comenzar tu  día.

Esta pequeña  rutina, advierte   a tu cerebro que es hora de entrar en modo de trabajo o modo de ejercicio o cualquier modo que necesita para cumplir con su tarea.

Además, una rutina previa al trabajo te ayuda a superar la falta de motivación y hacer las cosas incluso cuando no te apetece.

 

Respetando derecho de autor, este contenido por James Clear

Posdata.

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