¿Estás viviendo una vida urgente o una vida importante?

Hay momentos a lo largo de nuestras vidas,  donde podemos vislumbrar lo que somos capaces de ser, o  por lo menos  una pizca de lo que deseamos llegar a ser.

 

Podrían  ser momentos que  llegan con  una explosión de inspiración para ese libro que siempre quisiéramos escribir, o la forma ideal de  perder finalmente el peso extra que ganamos ya hace unos buenos meses, o  el impulso de emprender  algo propio ante  la sensación de insatisfacción con nuestro trabajo.

Los deseos importantes  de nuestra vida  nos llaman todo el tiempo, pero justo antes de responder a su llamada, la urgencia de la misma  vida tiende a interponerse en el camino. Suena el teléfono, el coche tiene poca gasolina, el  jefe deja un plazo muy corto para la entrega. Y así  vamos retrasando nuestros sueños un día más por el corre corre  de lo urgente.

¿Cómo superar esto?

¿Cómo empezamos a vivir la vida que es importante para nosotros en lugar de simplemente responder a las emergencias cotidianas?

Los próximos 10 años de tu vida.

Piensa en esto; tu  vas a pasar los próximos 10 años haciendo cosas  en tu vida y demasiado a menudo, realizaras   lo que es urgente en vez de perseguir lo que es realmente  importante.

Demasiado a menudo, la necesidad de ganar dinero (urgente) gana sobre el deseo de construir algo de lo que estamos orgullosos (importante).

Demasiado a menudo el impulso de encontrar una manera de perder veinte libras en seis semanas (urgente) gana sobre convertirse en el tipo de persona que no pierde entrenamientos (importante).

Demasiado a menudo, el deseo de ser notado o apreciado (urgente) gana sobre la capacidad de estar presente y satisfecho (importante).

Claro, todos necesitamos dinero. Y sí, hay momentos en que el mundo nos pide que pongamos cosas importantes en espera para que podamos controlar el resto de nuestras vidas locas. Manejar responsabilidades es parte de la vida. Pero ¿Cuánto tiempo demorarás  en hacer lo que es realmente importante para ti ? ¿Esperas un año? ¿Cinco años? ¿Toda tu vida?

Demasiado a menudo, vivimos nuestras vidas basadas en lo que es urgente para nosotros y no lo que es importante. Es peligrosamente fácil pasar años persiguiendo constantemente la próxima cosa urgente y nunca dejando tiempo para hacer lo que sabemos que debemos hacer.

Cómo superar la urgencia de la vida cotidiana

Si quieres comenzar a vivir una vida importante, entonces elige una dirección clara para ti. Cuando tengas el coraje de decir: “Esto es importante para mí y lo persigo”, no caerás en la trampa de vivir la vida que otras personas esperan que vivas.

Por ejemplo…

Si sé que mi meta inquebrantable es terminar este artículo, entonces ese objetivo me da la  dirección y el propósito,  y así cada vez que tenga un momento libre, escribiré otra oración. Cada vez que tenga una idea nueva pensaré  automáticamente en cómo relacionarla con el logro de mi objetivo de terminar este artículo. Tu vida se debe organizar alrededor de lograr esa tarea específica e importante.

Todos tenemos tareas urgentes cada día; una llamada telefónica que tenemos que tomar, un correo electrónico que necesitamos responder, un amigo enfermo que tenemos que ayudar, pero tener un propósito claro y un objetivo específico te permite volver a lo que es importante después de responder a las emergencias cotidianas. Un objetivo específico te da dirección y te impide ser succionado en un torbellino de tareas que carecen de tiempo y sin importancia.

Una meta específica es diferente de un deseo, y eso es crucial entenderlo. Querer ponerse en forma es un deseo, hacer 100 flexiones diarias es un objetivo específico. Desear comenzar tu propio negocio es un deseo, asegurar a tus  tres primeros clientes que pagan es una meta específica. Querer escribir un libro es un deseo, terminar el primer capítulo es una meta específica.

Vivir una vida importante.

Nada por lo que valga la pena trabajar  casi que por toda tu vida parecerá urgente. Esa es la naturaleza de los objetivos importantes no exigen atención ahora mismo, solo requieren un sentido del propósito, una dirección clara, y  una consistencia a largo plazo.

Deja  que las semillas de la grandeza se deslice por tus dedos, abandona la precipitación frenética hacia lo mediocre y comienza la lenta marcha hacia la grandeza.

Escoge una cosa que sea importante para ti, establece una meta específica y comienza hoy mismo.

¡Nunca dejes tus sueños insatisfechos!.

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