Diario de una emprendedora. Capítulo 1. ¿Qué he hecho con mi vida laboral?

Diario de vida de una emprendedora.

¡A medida que nos vamos alejando de esos años veinteañeros y universitarios y  nos hacemos laboralmente más activos,  varias  preguntas  comienzan a  surgir en relación hasta lo actualmente hecho profesionalmente, preguntas que conllevan a  profundos momentos de  reflexión!

Capítulo 1. 
¿Qué he hecho con mi vida laboral?

En relación al sentido de la vida, se dice que cada ser humano debe cumplir con  ciertos propósitos para sentirse útil y realizado como persona, uno de ellos es la proyección  laboral, como base de  sustento a  otros aspectos importantes  en la vida misma.

Dependiendo del conformismo con que cada persona asuma su vida, serán los esfuerzos por cumplir lo que se considera debe ser  su  propósito laboral. Existen  personas  que con una actitud pasiva  entregan su tiempo a trabajos que consideran justos y acordes a sus expectativas de vida y existen quienes  activamente están en una constante búsqueda que los lleve a una superior situación laboral que sienten y creen  merecer.

Y si…aquí estoy yo, creyendo que merezco estar mejor laboralmente, y por eso he decido emprender mi propio proyecto profesional y aunque  después de estos 5 años de haber salido de la universidad no la he tenido fácil, sigo con la voluntad  para intentarlo y volverlo a intentar como lo estoy haciendo justo en este momento. 🙂

En mi diario de vida se anota una gran pregunta, la cual que hizo tambalear mi existencia y cuestionar severamente mi realización como titulada en Marketing. ¿Qué he hecho con mi vida profesional? Me dije en un momento de sentimientos confusos en una crisis laboral que sentía  ya no podía  soportar.

El momento de mi vida que me hizo reflexionar sobre mi carrera profesional.

Tic tac, tic tac, tic tac…Mi novio y yo entramos en aquella habitación en casa de mi madre, y quien con todo su corazón; nos acogió mientras nos habríamos camino en España. Me senté; en la cama y con el móvil en mano busque la conversación en el WhatsApp con una de mis mejores amigas y compañeras de universidad, Lady, a quien le respondí con audios el mensaje que había dejado pendiente por contestarle.

Le dije:

* “Te quiero y me alegro por esa nueva experiencia que vas a tener en tu vida, tal vez no podremos vernos a pesar de estar en el mismo país, pero la distancia entre tus sitios de destino a mi hogar requieren de que dispongas cierto tiempo para que te desplaces aquí y el tiempo considerando el motivo de tu viaje será apenas justo para tu estancia”

* “Confiaremos en que la vida y la voluntad de nuestra amistad nos dará una nueva oportunidad para reencontrarnos, reinos y hablar de tantas cosas. Deseo además que disfrutes y que me vayas compartiendo alguna foto de aquellos lugares famosos que espero conocer algún día y en si me vayas contando qué tal va  tu viaje”

Al finalizar el mensaje, me tumbe en la cama, puse mi móvil al lado, y supuse que mi pareja me diría algo, y así con una curiosa mirada él propició un pequeño dialogo lleno de varias preguntas:

¿Viene una amiga tuya aquí España?/ Si.

¿Y eso?  / Viene porque se costeó un congreso internacional y se va pasar por Barcelona, Madrid y luego viajará a  Berlín, París, Milán.

¿Y cuánto dinero tuvo que pagar? /No recuerdo con exactitud la cifra, pero fue costoso.

¡Que bueno por ella! Dijo mientras iba desdoblando su manta para dormir, y lanzo su ultima pregunta;
¿ Y qué fue lo que paso contigo estos últimos años de tu vida?. Pues sabes que tú deberías estar viajando  así como tu amiga Lady, o en si dándote una mejor calidad de vida, hecho otros estudios, comprado cosas, como muchos de quienes fueran tus compañeros de universidad./Yo simplemente no le respondí nada.

De alguna manera me sentí abrumada como  tantas veces ya lo había estado, pero esta vez esa pregunta sentí que me calo hasta los huesos. Le mire, y pensé, ese mismo  cuestiónamiento   me lo he hecho últimamente ¿Qué he hecho con mi vida?

Desvíe mi mirada hacia el móvil como si fuera un punto fijo, o un agujero negro en el cual perderme.

Tic tac, tic tac, tic tac…Durante unos 10 minutos mi mente entro en  un estado de vaivén, entre una especie de lapsus mentales, interrumpidos con cortos estados de lucidez y a cada uno de ellos surgía, una pregunta, sobre la angustiosa situación de la que todavía no había podido salir a pesar de mis intentos, esa pregunta era demasiada pregunta, y esa situación era demasiada situación.

♦ Vaivén, ¿En qué me equivoqué?
♦ Vaivén, ¿Un irregular libre albedrío?
♦ Vaivén, ¿Qué malas decisiones?
♦ Vaivén, ¿Fue la suerte?
♦ Vaivén, ¿Falta de energía cósmica?
♦ Vaivén, ¿Tenía que vivir aquello como destino?

Y finalmente a escribir un nuevo diario de mi vida.

En una reacción total de mi mente, le busque a mi chico con mi mirada, y justo le encontré quitándose la ropa y conservando solo de ella; su Bóxer, como habitualmente lo hacía para dormir tan plácidamente, y yo que todavía tenía hasta los zapatos puestos.

Busque en móvil en la tienda Play Store de Google, una aplicación para escribir, en si sentí que quería retomar aquello que tanto he querido compartir con otros; mi propia historia, especialmente desde el momento en que determine que quería hacer algo por mí misma en el ámbito profesional.

Tal proyecto laboral debía impactar a otros y por ello el deseo de querer  contar mis experiencias, porque tal vez lo que hasta el momento me había sucedido  a mí, podría  haberle  sucedido  a otras personas que igualmente desean hacer algo por sí mismas, y quienes  a veces en  Internet buscan un poco de ayuda en una historia, en una anécdota, en fin.

Mientras se descargaba e instalaba la App pensé; ese pequeño dialogo de preguntas me ha generado una vez más esa sensación existencialista o como mejor lo dijo en su momento Jean Paul Sartre; un estado nauseabundo.

Sentía que definitivamente, aquella situación fue como la gota que rebasó el vaso, ya no podía permitirme un minuto más sin intentarlo nuevamente, porque ya no podría cambiar el pasado, aunque en si, no es que deseara cambiarlo pero si  trabajar mejor en mi presente para modelar lo que ciertamente en su momento sería mi vida, laboral. Y para ello debía tener mis metas más claras y sobre todo una mejor disciplina para alcanzarlas.

Así que con la aplicación instalada a eso de las 11 de la noche,  comencé a escribir precisamente esto que tú estás leyendo.

Pasada casi una hora y con una leve sonrisa de haber escrito un poco, guarde el bosquejo inicial y me dije a mi misma, ¡Así lo quiero hacer el resto de mi vida! Escribir para otros, compartir experiencias y conocimientos. 

Pensé, que al amanecer debería contactar con mi amiga Jessi, ella quien fuera compañera de intercambio en Brasil, socia de sueños, y cómplices de historias. Sentía que  debíamos unir de nuevo nuestros esfuerzos y ganas de comernos un pedacito de este mundo.

Y así ricamente después de poner el móvil en su mesita de noche un poco lejos de mí por cuestiones de no recibir más de las famosas radiaciones electromagnéticas que ya de por si recibía en el día, y de ponerme el pijama y  lavarme la carita, me metí bajo la manta y le mire a él dormir, me acomode de tal forma que rápidamente yo también pudiera soñar dormida.

Posdata.

El reiniciar este proyecto digital, es mi jugada a la realización de un importante sueño en mi vida como ya lo he mencionado; mi propia marca laboral.

Un sueño que además es la cuota de ayuda a otros, porque soy de las que piensan que esta vida cobra un mayor sentido y los sueños se vuelven más especiales cuando ayudamos, porque al leer historias reales nos sorprendemos, nos emocionamos, nos hacemos más conscientes, nos sentimos iguales, lloramos, en fin cada historia nos puede impactar de alguna forma. En si espero que este proyecto digital sea positivo en la vida de otras personas, tanto con sus artículos personales como profesionales.

Y tú ¿Qué has hecho con tu vida profesional?   ¿Estás  bien  así?, ¿Puedes  continuar  de tal forma?, ¿Sientes  satisfacción con tu vida laboral o vas  con resignación?,  ¿Necesitas hacer un cambio? Pues espero que esta historia te de el empujoncito que necesitas para finalmente decidirte a merecer algo mejor, ya sea porque emprendas tu propio proyecto o porque decidas darle un giro a tu carrera profesional allí donde trabajas y teniendo en cuenta  que la mayoría de tu vida la pasaras trabajando para ti o para otros, pues que ese tiempo, valga la pena. 🙂

Paciencia, humildad, y mucha voluntad te deseo en tu nueva proyección de vida  profesional. 

¡Puro Love!

♥ :* ♥