Diario de una emprendedora. Capitulo 1. ¿Qué he hecho con mi vida?

Él se pregunta, ella se pregunta, ellos se preguntan lo que yo me pregunto y me vuelvo a preguntar, lo que ustedes en su momento se han preguntado; y… ¿Qué he hecho con mi vida?

En mi caso especialmente y…¿Qué he hecho con mi vida desde mi grado en la universidad?

Esta es la historia.

Tic tac, tic tac, tic tac…Entramos en aquella habitación en casa de mi madre, y quien con todo su corazón; nos brindo apoyo mientras nos habríamos camino en España. Me senté; en la cama y con el móvil en mano busque la conversación en el WhatsApp con una de mis mejores amigas y compañeras de universidad, Lady, a quien le respondí con audios el mensaje que había dejado pendiente por contestarle.

Le dije:

* “Te quiero y me alegro por esa nueva experiencia que vas a tener en tu vida, tal vez no podremos vernos a pesar de estar en el mismo país, pero la distancia entre tus sitios de destino a mi hogar requieren de que dispongas cierto tiempo para que te desplaces aquí y el tiempo considerando el motivo de tu viaje será apenas justo para tu estancia”

* “Confiaremos en que la vida y la voluntad de nuestra amistad nos dará una nueva oportunidad para reencontrarnos, reinos y hablar de tantas cosas. Deseo además que disfrutes y que me vayas compartiendo alguna foto de aquellos lugares famosos que espero conocer algún día y en si me vayas contando que tal marcha tu viaje”

Momento de la verdad. Y… ¿Qué he hecho con mi vida?

Al finalizar el mensaje, me tumbe en la cama, puse mi móvil al lado, y supuse que mi pareja me diría algo, y así con una curiosa mirada él propició un pequeño dialogo lleno de varias preguntas:

¿Viene una amiga tuya aquí España?
Si
¿Y eso?
Viene porque se costeo un congreso internacional y se va pasar por Barcelona, Madrid y luego se va a Berlín, París, Milán.
¿Y cuánto dinero tuvo que pagar?
No recuerdo con exactitud la cifra, pero fue costoso.
Que bueno por ella.
Y para terminar con sus interrogantes, mientras iba desdoblando su manta para dormir, dijo;
¿ Y qué fue lo que paso contigo estos últimos años de tu vida?. Sabes que tú deberías estar viajando como tu amiga o en si dándote una mejor calidad de vida, hecho otros estudios, comprado cosas, en fin así como muchos de quienes fueran tus compañeros.

Sin palabras. Un minuto de silencio.

Yo no le respondí nada, de alguna manera me sentí abrumada como ya lo había estado antes, pero esta vez esa pregunta me calo hasta los huesos.
Sólo le mire, y pensé, ese mismo cuestionamiento me la he hecho últimamente. Desvíe mi mirada hacia el móvil como si fuera un punto fijo, o un agujero negro en el cual perderme.

Tic tac, tic tac, tic tac…Durante unos 10 minutos mi mente se la paso en un estado de vaivén, entre una especie de lapsus mentales, interrumpidos con cortos estados de lucidez y a cada uno de ellos surgía, una pregunta, sobre la angustiosa situación de la que todavía no había podido salir a pesar de mis intentos, esa pregunta era demasiada pregunta, y esa situación era demasiada situación, me estaba volviendo un toque existencialista, porque mi entusiasmo parecía agotarse para intentarlo una vez más.

Vaivén…¿En qué me equivoque?
Vaivén…¿Un irregular libre albedrío?
Vaivén…¿Qué malas decisiones?
Vaivén…¿Fue la suerte?
Vaivén…¿Falta de energía cósmica?
Vaivén…¿Tenía que pasar por ello como destino?

Sentidos activos.

Finalmente en una reacción total de mi mente, le busque a él con mi mirada, y justo le encontré quitándose la ropa y conservando solo de ella; sus Bóxers, como habitualmente lo hacía para dormir tranquilo, y yo que todavía tenía hasta los zapatos puestos.

Busque en móvil en la tienda Play Store de Google, una aplicación para escribir, en si sentí que quería retomar aquello que tanto he querido compartir con otros; mi propia historia, especialmente desde el momento en que determine que quería hacer algo por mí misma en el ámbito profesional.

Tal proyecto laboral debía impactar a otros y por ello el deseo de contar mis experiencias, porque tal vez lo que me sucedió a mí, podría pasarle a otras personas que igualmente desean hacer algo por sí mismas, y a veces en La Internet buscan un poco de ayuda en una historia, en una anécdota, en fin.

Mientras se descargaba e instala la App pensé; ese pequeño dialogo de preguntas me ha generado una vez más esa sensación existencialista o como mejor lo dijo en su momento Jean Paul Sartre; un estado nauseabundo.

Sentía que definitivamente, aquella situación fue como la gota que rebasó el vaso, ya no podía permitirme un minuto más sin intentarlo nuevamente, porque ya no podría cambiar el pasado, aunque en si no es que deseara cambiarlo, pero si hubiera querido tener metas más claras y sobre todo una mejor disciplina para alcanzarlas.

Y me dije; ahora solo importa trabajar mejor en mi presente para modelar lo que ciertamente en su momento será mi vida, laboral.

Una y otra vez 🙂

Así que con la aplicación instalada a eso de las 11 PM, hora preferida para mi comencé a escribir precisamente esto que tú estás leyendo.

Pasada casi una hora y con una leve sonrisa de haber escrito un poco, guarde el bosquejo inicial y me dije a mi misma, ¡Así debe ser el resto de mi vida!.

Pensé, que al amanecer debería contactar con mi amiga Jessi, ella quien fuera compañera de intercambio en Brasil, socia de sueños, y cómplices de historias, debíamos unir de nuevo nuestros esfuerzos y nuestras ganas de comernos un pedacito de este mundo.

Y así plácidamente después de poner el móvil en su mesita de noche un poco lejos de mí por cuestiones de no recibir más de las famosas radiaciones electromagnéticas que ya de por si recibía en el día, y de ponerme el pijama, lavarme la carita, me metí bajo la manta y le mire a él dormir, me acomode de tal forma que rápidamente yo también pudiera soñar dormida …

Posdata.

El reiniciar este proyecto digital, es mi jugada a la realización de un importante sueño en mi vida como ya lo he mencionado; mi propia marca laboral.

Un sueño que además es la cuota de ayuda a otros, porque soy de las que piensan que esta vida cobra un mayor sentido y los sueños se vuelven más especiales cuando ayudamos, porque al leer historias reales nos sorprendemos, nos emocionamos, nos concientizamos, nos sentimos iguales, lloramos, en fin cada historia nos puede impactar de alguna forma. En si espero que este proyecto digital sea positivo en la vida de otras personas.