Cuatro personas que debes perdonar si deseas comenzar de nuevo

Si deseas comenzar de nuevo, reiniciar o concluir etapas, deberás tener en cuenta que existen cuatro personas que necesitas perdonar antes de aventurarte a vivir de una manera sana. Muchas veces omitimos detalles significativos que entorpecen nuestro camino y lo hacen más lento y pesado. De esta forma muchas veces terminamos por dejarlo sumando fracasos.

Nuestros Padres

La primera de ellas son tus padres, vivos o muertos. Indudablemente debes perdonarlos por cada error que creas un día cometieron siempre recordando que gracias a ellos hoy en día estas vivo, y día tras día con una nueva oportunidad. Lo mínimo es estar agradecidos por que te dieron la vida y si hoy estas feliz, seguramente podrás perdonarles el resto, bueno o malo  y no quejarte más sobre ellos.

Este simple acto de coraje y de carácter tiene un efecto profundo en nuestra relación hacía con ellos. Tornara nuestra vida más tranquila y llena de paz.

Por otro lado, no perdonarlos bloqueará nuestra propia posibilidad de crecer y convertirnos en adultos totalmente funcionales. Continuaremos viéndonos como víctimas. Peor aún, mantendremos nuestros sentimientos negativos de inferioridad y de rabia.

Nuestras relaciones sentimentales

La segunda persona o personas que debes perdonar son aquellas con las que te has involucrado sentimentalmente y no ha funcionado. Esas relaciones íntimas pueden ser tan intensas y tan amenazadoras para tu autoestima, que muchas veces guardamos rencor o bien somos implacables durante años.

¡Pero entendamos algo!  De cierta forma fuimos responsables de esas decisiones. Debemos tener la fuerza personal e integridad para decir, “Yo soy responsable” y luego perdonar a la persona y que él o ella sigan su vida en paz.

Nuestras relaciones personales

La tercera persona que debes perdonar son todos  aquellos que alguna vez te lastimaron o te hicieron daño.  Perdona a cada jefe, compañero, amigo, enemigo o traidor que te haya causado alguna vez dolor o te haya hecho pasar una situación difícil. Limpia tu corazón, perdona y olvida. Limpia cada uno de esos nombres e imágenes, diciendo, “te perdono por todo, y te deseo lo mejor.” Repite esto cada vez que encuentres a esa persona o  en una situación te trasmita algo negativo. Esto hasta que los sentimientos negativos se hayan ido aunque sea temporalmente.

La relación con nosotros mismos

La cuarta y última persona que debes perdonar es a ti mismo. Perdonate por cada cosa tonta, sin sentido, absurda ​​o cruel que hayas hecho o dicho. Deja de cargar estos errores, el presente supone una oportunidad de cambio.

Piensa de esta manera. Cuando hiciste las cosas en el pasado por las cuales hoy se te sientes mal, no eras la persona que eres hoy en día. En su momento, eras una persona diferente, más joven y menos experimentada. Eras una versión inmadura que tuvo que chocar con experiencias fuertes para tornarse más fuerte y mejor.

Déjate de castigar por algo que ocurrió en el pasado, que no puedes cambiar.

Repite, “me perdono por cada error que cometí. Soy una persona completamente renovada y con una proyección maravillosa” Siempre que pienses en ese evento o en esa situación, repítelo continuamente “Me perdono completamente” Enseguida continua tu vida, ajusta el foco y oriéntalo a tus objetivos.

Finalmente, si has hecho algo que lastimó a alguien, y aún te sientes mal sobre eso, puedes ir donde esa persona y pedir disculpas. Dile que estas realmente arrepentida por lo que alguna vez le dijiste o le hiciste. Cualquiera que sea su reacción, positiva o negativa, no importa. El acto de arrepentimiento, de expresar arrepentimiento, te liberará.