¿Cómo hacer de la motivación un hábito?

El problema no es hacer el trabajo, sino empezar el trabajo.

 

La motivación no es el problema en sí, es mantenerse mediante hábitos para ejecutar  de forma constante tus actividades en los diferentes aspectos de tu vida.

Hay tres sencillos pasos que puedes tener en cuenta para construir mejores rituales y hacer que la motivación en tu vida sea mas que un impulso, que se convierta en un hábito.

Uno: Una buena rutina antes de iniciar tu actividad puede  ser tan fácil que no se puede decir que no.

Tú  no debes necesitar siempre de la motivación para comenzar su rutina del pre-actividad. Por ejemplo; mi rutina de escritura comienza por conseguir un vaso de agua o un batido de chocolate 😛 , mi rutina de montar patines comienza estirándome y luego  ponerme mis  medias adecuadas 🙂 . En si estas tareas son tan fáciles, que  no puedo decirles que no.

La parte importante de cualquier tarea esta en comenzar, pero la parte mas importante esta en mantenerse. Y puede que no  consigas estar  motivado siempre  al principio, pero encontrarás que la motivación viene a menudo después de comenzar, esto  es porqué tu rutina de la pre-actividad necesita ser increíblemente fácil  de comenzar.

Dos: Tu rutina debe hacerte mover hacia el objetivo final.

La falta de motivación mental suele estar relacionada con la falta de movimiento físico. Imagina tu estado físico cuando te sientes deprimido, aburrido o desmotivado, ¿No te mueves mucho cierto? Tal vez estás desplomado, derritiéndose lentamente en el sofá.

Lo opuesto también es cierto, si te mueves físicamente y te involucras entonces es mucho más probable que te sientas mentalmente comprometido y energizado. Por ejemplo; es casi imposible no sentirse vibrante, despierto y energizado cuando se está bailando.

Tu rutina debe ser tan fácil como sea posible para comenzar y debes gradualmente hacer la transición en más y más movimiento físico, así tu  mente y tu motivación seguirán tu movimiento físico. Vale la pena señalar que el movimiento físico no tiene que significar ejercicio. Por ejemplo, si tu meta es escribir, entonces tu rutina debe acercarte al acto físico de escribir.

Tres: Necesitas seguir el mismo patrón una y otra vez.

El propósito principal de tu rutina previa a tu actividad es crear una serie de pasos que siempre debes realizas antes de iniciar  una tarea específica. Tu rutina previa  le dice a su mente: “Esto es lo que sucede antes de que lo haga ___”.

Eventualmente, esta rutina se vuelve tan ligada a tu desempeño que simplemente al hacerla tu mente, sabe que se está preparado para iniciar tu actividad. Y así mas que  encontrar tu  motivación,  es comenzar tu rutina.

Tu rutina antes de tu actividad es  básicamente crear un “recordatorio” para ti, incluso si no estás motivado para hacerlo, pero así te vas sumergiendo y al final  dices; una vez más lo  he hecho, y seguro te sentirás muy bien, contrario a que no lo hubieras hecho.

Esto es importante porque cuando tú no te sientes motivado, no hay debate ni toma de decisiones entonces a  falta de motivación se sigue el patrón.

Respetando derecho de autor, este contenido por James Clear

 

Y procura que ese patrón te lleve hacer las cosas mas importantes de tu vida y no las urgentes, y sobre todo hacerlas por eso te invito a que leas mi propio artículo de;  Mi perspectiva de la procrastinación.  😉 

  ¡Puro Love!